El cáncer de hígado es una neoplasia maligna que se origina en los hepatocitos o las vías biliares. Dependiendo de la estructura histológica, el carcinoma hepatocelular (CHC) es la forma más común, representando aproximadamente entre el 75 y el 851 TP3T de todos los tumores hepáticos malignos primarios, y el colangiocarcinoma. La enfermedad se caracteriza por una evolución muy agresiva con metástasis temprana a ganglios linfáticos regionales y órganos distantes. Su patogenia se asocia con inflamación crónica, hiperplasia regenerativa y desregulación de los mecanismos de apoptosis. Factores clave en su desarrollo son la cirrosis hepática, las hepatitis virales crónicas B y C, y la acumulación de sustancias tóxicas.
Historia de la enfermedad y hechos históricos interesantes.
La primera mención de las neoplasias malignas del hígado se remonta a los antiguos papiros médicos egipcios que datan del año 1600 a. C. Sin embargo, el estudio sistemático de la enfermedad no comenzó hasta el siglo XIX. En 1844, Rudolf Virchow describió por primera vez las características morfológicas del carcinoma hepatocelular. «La comprensión de los mecanismos moleculares del desarrollo del cáncer de hígado se ha ampliado significativamente desde el descubrimiento del papel de la infección por el VHB en la década de 1960», señala un estudio publicado en el Journal of Hepatology en 2019. Curiosamente, el mayor progreso en el tratamiento se ha logrado en los últimos 20 años gracias al desarrollo de la terapia dirigida.
Epidemiología
Según el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC), en 2020 el cáncer de hígado fue el sexto cáncer más común y la cuarta causa de muerte. La incidencia mundial es de aproximadamente 906.000 nuevos casos al año. La prevalencia varía significativamente entre las regiones del mundo:
- Se observan altas tasas de incidencia en países asiáticos y africanos (hasta 30 casos por cada 100.000 habitantes).
- Los niveles moderados son típicos en Europa y América del Norte (5 a 10 casos por cada 100.000).
- La relación de incidencia entre hombres y mujeres es de 2,4:1.
Predisposición genética a esta enfermedad.
El componente genético desempeña un papel importante en el desarrollo del carcinoma hepatocelular. Las mutaciones clave afectan a los siguientes genes:
- TP53 es el gen más frecuentemente mutado (hasta 301 casos TP3T)
- CTNNB1 (gen de β-catenina): se encuentran cambios en los tumores 20-40%
- AXIN1: las mutaciones ocurren en los casos 10-15%
- Las mutaciones del promotor TERT se encuentran en casi todos los pacientes
“La presencia de mutaciones específicas se correlaciona con el pronóstico de la enfermedad y la respuesta a la terapia”, enfatiza el trabajo publicado en Nature Reviews Cancer, 2021.
Factores de riesgo de esta enfermedad.
Los principales factores de riesgo incluyen:
- Hepatitis virales crónicas B y C
- Cirrosis hepática de diversas etiologías
- Enfermedad hepática alcohólica
- Síndrome metabólico y enfermedad del hígado graso no alcohólico
- Las aflatoxinas son micotoxinas que contaminan los productos alimenticios.
- Enfermedades asociadas a trastornos del metabolismo del hierro y del cobre
Diagnóstico de esta enfermedad.
El cuadro clínico en las primeras etapas suele ser asintomático. Las principales manifestaciones incluyen:
- Dolor en el hipocondrio derecho
- Pérdida de peso
- Ascitis
- Ictericia
- Encefalopatía hepática
El algoritmo de diagnóstico incluye:
- Pruebas de laboratorio: AFP, pruebas de función hepática
- Ecografía de los órganos abdominales
- TC/RM con contraste
- biopsia de hígado
Tratamiento
La estrategia terapéutica depende del estadio de la enfermedad:
- Tratamiento quirúrgico: resección hepática, trasplante.
- Métodos locales: ablación por radiofrecuencia, quimioembolización transarterial
- Terapia sistémica: fármacos dirigidos, inmunoterapia
- Cuidados paliativos
Lista de medicamentos utilizados para tratar esta enfermedad.
- sorafenib
- Lenvatinib
- Regorafenib
- Cabozantinib
- Ramucirumab
Monitoreo de enfermedades
El seguimiento regular incluye:
- Cada 3 meses: AFP, ecografía
- Cada 6 meses: TC/RM
- Evaluación del estado funcional del hígado
El pronóstico sigue siendo malo, con una tasa de supervivencia a 5 años de 10-20%.
Características de la enfermedad relacionadas con la edad.
La enfermedad se diagnostica con mayor frecuencia entre los 55 y los 65 años. En pacientes jóvenes, la evolución es más agresiva, pero el tratamiento quirúrgico se tolera mejor. En pacientes mayores, el riesgo de complicaciones durante el tratamiento es mayor.
Preguntas y respuestas
- ¿Qué pruebas se deben realizar para un diagnóstico precoz? Se recomienda realizar pruebas anuales de alfafetoproteína y ecografía hepática a los grupos de riesgo.
- ¿Es posible curar completamente el cáncer de hígado? Con un diagnóstico precoz y la posibilidad de tratamiento quirúrgico, es posible la recuperación completa.
- ¿Cómo afecta el alcohol al riesgo de enfermedad? El abuso de alcohol a largo plazo aumenta cinco veces el riesgo de desarrollar carcinoma hepatocelular.
Consejos del Dr. Oleg Korzhikov
Los pacientes suelen preguntar cómo prevenir el desarrollo de la enfermedad. Recomiendo:
- Si tiene factores de riesgo, hágase revisar el hígado periódicamente
- Tratar la hepatitis viral con prontitud
- Siga una dieta que limite las grasas y los carbohidratos simples.
- Realizar una ecografía del hígado anualmente después de los 40 años.
“Lo principal es no ignorar ni siquiera los síntomas menores del hígado”, enfatiza el Dr. Korzhikov.