Trisomía 18

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Trisomía 18

La trisomía 18, también conocida como síndrome de Edwards, es un trastorno cromosómico causado por la presencia de un cromosoma 18 adicional. Esta condición está asociada con un deterioro físico y mental severo. Dado que el síndrome de Edwards es un ejemplo de aneuploidía, esta enfermedad altera el grado normal del número de cromosomas. Cuanto mayor es el número de trisomías, más pronunciadas son las anomalías. Los pacientes con trisomía 18 tienen numerosos defectos del desarrollo, incluidas anomalías cardíacas y renales, y dificultades con la función de los órganos. Los niños con esta afección suelen tener bajo peso al nacer. Desafortunadamente, la vida de estos pacientes suele ser corta y muchos no sobreviven el primer año de vida.

Historia de la enfermedad y hechos históricos interesantes.

El síndrome de Edwards fue descrito por primera vez en 1960 por el Dr. John Edwards, quien identificó anomalías cromosómicas en recién nacidos. Curiosamente, durante muchos años esta enfermedad siguió siendo poco comprendida por médicos e investigadores, debido a su rareza y la dificultad de su diagnóstico en la primera infancia. Como resultado del mayor uso de diagnósticos prenatales como la amniocentesis y la ecografía, es posible una detección más temprana de la enfermedad. Con el desarrollo de las tecnologías genéticas, ha aumentado la atención al estudio de la trisomía 18 y otras anomalías cromosómicas, lo que ha llevado a mejores resultados de la investigación y a la comprensión de la patogénesis.

Epidemiología

La trisomía 18 es un trastorno poco común, con una incidencia de aproximadamente 1 de cada 6.000 a 8.000 nacidos vivos. Se observan alrededor de 80% casos de esta anomalía en niñas. Existe evidencia de que la probabilidad de tener hijos con trisomía 18 aumenta con la edad materna. El diagnóstico prenatal puede detectar esta enfermedad en las primeras etapas del embarazo, lo que influye en la toma de decisiones durante el embarazo. Además, los estudios han demostrado que la mayoría de los casos de trisomía 18 ocurren de forma espontánea y solo una pequeña proporción tiene antecedentes familiares.

Predisposición genética a esta enfermedad.

La trisomía 18 está asociada con la presencia de un cromosoma 18 adicional, lo que puede ocurrir como resultado de un error en la división celular: la subsegregación. Según las mutaciones consideradas, se pueden distinguir dos tipos principales: trisomía completa (cuando se duplica todo el cromosoma 18) y trisomía parcial (cuando solo se duplica una parte del cromosoma). Estas mutaciones ocurren aleatoriamente durante la formación de un óvulo o un espermatozoide y actualmente se desconoce su causa subyacente. La incapacidad de identificar mutaciones genéticas específicas que contribuyen al desarrollo de la trisomía 18 complica la capacidad de prevenir esta enfermedad.

Factores de riesgo de esta enfermedad.

Existen muchos factores de riesgo que pueden contribuir al desarrollo de la trisomía 18:

  • Edad materna: el riesgo aumenta a medida que la mujer envejece; especialmente significativo para las mujeres mayores de 35 años.
  • Tener hijos anteriores con anomalías cromosómicas: si ha habido antecedentes de trisomía en la familia, esto puede aumentar la probabilidad de una recurrencia.
  • Factores ambientales: la exposición a sustancias tóxicas y radiación puede estar asociada con un mayor riesgo de trastornos cromosómicos.
  • Las condiciones médicas maternas (diabetes y otras enfermedades crónicas) también pueden afectar significativamente los resultados del embarazo.

Diagnóstico de esta enfermedad.

El diagnóstico de trisomía 18 incluye varias etapas:

  • Síntomas principales: bajo peso corporal, retraso mental, anomalías esqueléticas, defectos cardíacos y problemas digestivos.
  • Pruebas de laboratorio: análisis de sangre para marcadores bioquímicos y genéticos.
  • Pruebas radiológicas: Ultrasonido, que puede detectar anomalías en los órganos al principio del embarazo.
  • Otros tipos de diagnóstico: amniocentesis y biopsia coriónica para obtener células para cariotipo.
  • Diagnóstico diferencial: excluir otras anomalías cromosómicas como la trisomía 13 o síndromes asociados a monosomía.

Tratamiento

Actualmente no existe tratamiento para la trisomía 18 y está dirigido principalmente a la terapia sintomática. Las principales áreas de tratamiento incluyen:

  • Tratamiento general: apoyo y rehabilitación encaminado a mejorar la calidad de vida de los pacientes.
  • Tratamiento farmacológico: prescripción de medicamentos para corregir enfermedades cardíacas y otras afecciones relacionadas.
  • Tratamiento quirúrgico: en presencia de defectos cardíacos críticos u otras anomalías graves.
  • Otros tratamientos incluyen fisioterapia y bañoterapia para mejorar las habilidades motoras y la actividad física general.

Lista de medicamentos utilizados para tratar esta enfermedad.

  • Inhibidores de la ECA para el tratamiento de la insuficiencia cardíaca.
  • Furosemida: para controlar el equilibrio hídrico y electrolítico.
  • Medicamentos para la corrección de trastornos metabólicos.
  • Analgésicos para reducir el dolor.

Monitoreo de enfermedades

El seguimiento del estado de un paciente con trisomía 18 requiere un enfoque integral:

  • Etapas de control: exámenes periódicos realizados por médicos de especialidades limitadas, incluidos cardiólogos y genetistas.
  • Pronóstico: la mayoría de los bebés con trisomía 18 no sobreviven el primer año de vida, pero casos más raros pueden demostrar una supervivencia a largo plazo.
  • Complicaciones: Hospitalizaciones repetidas por infecciones, insuficiencia cardíaca y problemas digestivos.

Características de la enfermedad relacionadas con la edad.

La trisomía 18 tiene diferentes manifestaciones relacionadas con la edad:

  • Recién nacidos: múltiples malformaciones, índices de vitalidad extremadamente bajos.
  • Niños menores de un año: alta probabilidad de muerte en caso de complicaciones graves.
  • Niños mayores de un año: Muchos comienzan a desarrollar algunas habilidades, aunque se sobreestima el retraso mental.

Preguntas y respuestas

  • ¿Cuáles son los principales síntomas de la trisomía 18? Los síntomas principales incluyen bajo peso corporal, anomalías del desarrollo, problemas cardíacos y renales y retraso mental grave.
  • ¿Se puede prevenir la trisomía 18? Por el momento, no existen métodos de prevención específicos, pero el diagnóstico prenatal permite identificar anomalías en las primeras etapas.
  • ¿Cuál es el pronóstico para los niños con trisomía 18? El pronóstico suele ser malo; la mayoría de los pacientes no sobreviven más allá del primer año de vida, pero casos raros muestran una supervivencia más larga con apoyo médico.
  • ¿Cómo se diagnostica la trisomía 18? El diagnóstico incluye pruebas de marcadores bioquímicos, ecografía, amniocentesis y cariotipo.
  • ¿Cómo se trata a los niños con trisomía 18? El tratamiento es principalmente sintomático e incluye apoyo farmacológico, intervenciones quirúrgicas cuando esté indicada y rehabilitación.

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